Artesanía real
Resina epoxi mineral, pigmentos estables y latón. Nada de plásticos impresos ni acabados que amarillean en un año.
El taller
Resina y Alma nace de una pérdida y de una certeza: las mascotas no son “un animal”. Son quien te esperaba en la puerta. Queríamos un objeto que estuviera a la altura de eso.
Somos un taller pequeño. Vertemos la resina por capas, esperamos lo que hay que esperar, pulimos a mano y revisamos cada pieza con luz natural antes de envolverla. No hacemos “unidades”: hacemos la urna de alguien.
Por eso no encontrarás aquí un catálogo infinito ni una cuenta atrás que te meta prisa. Encontrarás siete modelos, tres colores por modelo y la posibilidad de añadir su nombre, su huella, su pelo o su foto.
Si en algún momento necesitas parar, pensar o cambiar de idea, escríbenos. No pasa nada.
Resina epoxi mineral, pigmentos estables y latón. Nada de plásticos impresos ni acabados que amarillean en un año.
Piezas que puedes tener en el salón sin que parezcan un objeto funerario. Formas limpias, colores cálidos, luz.
No vendemos por urgencia. Si necesitas una semana para decidir, la tienes. Si necesitas ayuda para explicárselo a un niño, también.
Proceso
Nos cuentas cómo era, cuánto pesaba y qué querías guardar de él. Te ayudamos a elegir modelo, color y tamaño sin prisa.
Cada urna se vierte a mano en capas finas. Los botánicos, los destellos o el pelo se colocan en el momento exacto, capa a capa.
La pieza cura durante 48 horas. Después se lija y se pule en húmedo hasta conseguir una superficie de seda, sin marcas.
Añadimos su nombre, sus fechas, la huella o el medallón. Revisamos cada detalle antes de embalarla con protección y discreción.
Si tienes dudas sobre materiales, tamaños o el proceso, escríbenos. Respondemos personas, no bots.